Nacida

A mí

me parió Dios.

 

Me levantó en cada una

de mis noches.

Me tomó de la mano

cada día.

Me miró a los ojos

y más de una vez

me explicó

me sonrió

y volvió a explicarme.

 

Hoy

vuelvo a ser una niña desnutrida

con hambre de muchos años,

alimentada por mi ego

sin nutrientes.

 

Él me levanta en sus brazos

 y me sostiene.

 

Me prendo a su pecho

urgida.

 

Hoy

con movimientos lentos

quito

dos piedras de mi muro.

 

 

Miro sobre los escombros,

visualizo el camino

entre mis pensamientos

y la rosa de mi pecho.

 

No sé cuánto me lleve.

 

Ya no importa

Él nuevamente me sostiene.

Algún día despertaré

en mi lugar

siendo

quien vine a Ser.

(2018)