Habían hablado durante un mes

Habían hablado durante un mes

y el momento de conocerse estaba cerca.

 

El ómnibus llegó a la Terminal de Tacuarembó.

Gente por todos lados.

Se dirigió hasta el portaequipajes para levantar su maleta;

los nervios daban vuelta su estómago,

las piernas flojas y el peso de su bolso no ayudaban a mantener el equilibrio.

 

Cuando lo vio, a lo lejos, se cruzaron las sonrisas.

Era alto, delgado, de cabello corto.

Llevaba puesto un chaleco negro.

 

Un beso en la mejilla.

Un caballero.

 

Al alejarse de la muchedumbre, sin resistencia,

la tomo en sus brazos…

La besó intensamente,

como nunca lo habían hecho.

 

El lugar era pequeño, hermoso;

uno quería saber del otro.

Mientras pedían la cena,

le quitó los lentes y la miró a los ojos.

 

Fue la noche más larga

y el día más corto.

 

Un día de octubre se perdió el recuerdo.

 

Se encontró otra vez en la Terminal,

pensando que había sido un sueño.